1f49 Luces de Bohemia

Luces de Bohemia

Blog cultural hispano-checo

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Sueño De Un Deseo Imaginado

Siento haber querido salir del ente albergando mi existencia para encontrar una vía hacía la existencia de otros lugares creados en la imaginación de seres ficticios rondando los muros del desquicio y la profanación racional.

Creí haber rozado el borde del camino hacia la lujuría expresiva, entintada con el luto de una moral muerta, de putrefacción interna, roída por odios propios y oidos profanos hastiados de envidias seducidas por el sollozo del impulso erótico entrampado en un vortex cuadriculado por una razón exprofesamente puesta al servicio de la demencia pacional.

Imaginé flotar entre almas desnudas prestas a saciarce en un estruendo orgíastico de autoconciencia entregada al placer ajeno.

Soñé ser algo real en la mente de alguna quimera.

Junio 24th, 2009 Posted by Arturo Herrera Colmenero | General, Ensalada Azul | no comments

De si

Sí,

y sí,

sólo

si

y si

tuviesemos control

del destino de

lucura

Divina

.

Junio 20th, 2009 Posted by Arturo Herrera Colmenero | General, Ensalada Azul | no comments

Sexualidad y perseverancia;

aquella es el origen de nuestra existencia, la segunda el motor de nuestra subsistencia. Ambos nos dan vida y de esta somos responsables para florecer la dignidad humana. Sin esta última el paso por este planeta en alguna época entre el nacimiento y el deceso se limita a convertirnos en un capricho olvidado por el destino. Con él podemos pactar el rumbo por el cual andarán nuestros pasos, pero es, ha sido y será él quien nos provea de trampas y sorpresas; mas somos nosotros quienes decidimos donde poner el pie.

Junio 18th, 2009 Posted by Arturo Herrera Colmenero | General, Ensalada Azul 20fe | one comment

MACO no es naco

La cuenta de una semana posterior a la santa comienza con un cambio de fecha y planes posteriores son alterados y ajustados a la mejor manera posible en medio de las circunstancias rodeando; dicho sea aparte, las circunstancias directamente influyendo serán valoradas frontalmente. El primer día fue reservado para el deleite de quienes hayan sido incluidos en la lista de invitados. Por lo tanto el viaje se retrasó; porque uno no había sido incluido en la lista. Habría entonces una noche más para improvisar y apareció alguien con quien compartir la embriaguez de la palabra y las ideas mezcladas en coktailes humeantes. Y así pasaron las horas, sin uno darse cuenta. En algún punto del camino de regreso a casa, detras de las ramas enlarguecidas y peinadas con hojas lacias de un arbol, se asomó la luna para susurrar el llanto de una gota de alegria al rozar los zurcos de una mejilla color tierra agrietada. Ya en casa, los menesteres del viajero se hacen ineludibles. La planeación resultó sencilla. El objetivo sería visitar la feria de Arte Contemporaneo Zona MACO 2009 durante la semana de su duración, entre esos mismos días uno también visitaría a un pintor cuya procedencia y linaje será dejado de lado porque no es para nada relevante si apreciar el Arte continua siendo el tema de conversación de estas lineas. Así era el plan original. Conforme a lo ocurrido el primer día de acceso público a la Zona MACO fue el siguiente a su inauguración. La atmósfera parecía muy pintoresca, el público pudo comprar sus entradas justo a partir de la misma hora de apertura de la feria. Al interior, el clima se modificaba. El entoro blanco contrastaba con la alerta sanitaria declarada en el país ciudad, entendida hasta entonces como causada por unos porcinos voladores. El diseño cuadricular, más la inclusión de un bar entre dos galerias, al otro extremo de los baños y la zona Culinaria, semejaban el laberinto vial de la urbe. Bien podría uno creer estar en la Zona Blanca de Amsterdam, o de cualquier otra ciudad de mercados artísticos flamboyantes. Las galerías cedían su privacidad ante un extenso piso separado del techo por varias veces la altura de un piso habitual, delimitadas por el peso de paneles blancos, sin puertas, vitrina u obstáculo alguno para el transeunte. Algunas crearon recovecos, donde resguardaban del morbo sus piezas de valor, o bien algún otro uso de almacenamiento se les dio, según el gusto y preferencia de cada galerista. Irónicamente , uno no pudo constatar ninguna adquisición de ideas puras, todos los precios estaban irrestrictamente destinados a dotarle a uno con un objeto, aunque fuera horripilante. Justo y necesario es reconcer un mayor valor estético observado en piezas cuyo valor visual ameritaba la consideración del monto expresado en valor económico. Tampoco fue posible ver ninguna obra radiofónica, lo cual sería interesante como experimento interpretativo del Arte. La capacidad de ejecución de obra existe en un locutor al aire (aunque el programa sea grabado para posterior transmisión) quien finalmente propone un concepto en los oidos de los radioescuchas. El valor estético existe en una vibración sonora percibida, y por ende suceptible a ser juzgada, apreciada y valuada por un tercer individuo. Sin embargo, la voz humana, más alla de generar vibraciones audibles emite conceptos desarrollados en ideas agregando un valor intelegible a la obra, la improvisación y corrección ipso-facto son firma de autenticidad. También cuenta con un valor económico, lo cual ha sido demostrado plena y radiantemente por la industria de los medios de comunicación a nivel mundial, con lo cual podemos contar con un mayor grado de certeza con respecto a su aplicabilidad a la especie humana. Pareciera ser como si nadie ha tenido la precaución de anotar esta idea, seguramente ya repetida antes.

Mayo 20th, 2009 Posted by Arturo Herrera Colmenero | General, Ensalada Azul | no comments

Una rosa se sumergió

en su

polen.

Con él se amo,

se sació.

De él bebió,

Blancura deseada,

posada al final

de un

tunel orgiástico.

Febrero 24th, 2009 Posted by Arturo Herrera Colmenero | Ensalada Azul | no comments

Zer o redondes

En la continua

redondez de dos

pares de ceros

interrumpidos por dos

curvaturas de un par

de puntos paralelos.

Así retomo las riendas

de un reino,

inmenso;

el vacio de mi hogar.

24de

Febrero 24th, 2009 Posted by Arturo Herrera Colmenero | Ensalada Azul | no comments

Erotismos de papel - opus 000-XXX

Intrusa

tinta de

otra fuente

salpica mis

enntrañas

penétrame

domina mis fibras

haz en mi cuanto

te plazca

tu eterna

alma en mi quedará.

Enero 29th, 2009 Posted by Arturo Herrera Colmenero | Ensalada Azul | no comments

o z a

Una rosa

posa

a Prosa

una cosa

intrigosa,

osa

fastuosa

preguntar:

¿Me obsequias un verso?

Diciembre 4th, 2008 Posted by Arturo Herrera Colmenero | General, Ensalada Azul | no comments

Angustias y fortunas de Si Mismo

Si Mismo compite contra el tiempo, su nuevo amigo. Pretende ganarle la carrera de la juventud con el afán de descubrir los límites ante los cuales sus existencias se agotarán a si mismas. Si mismo está cierto y seguro de si, es obstinado, casi testarudo y ha decidido demostrarle al tiempo que le hará envejecer más pronto del tiempo esperado por el tiempo mismo. El periplo inicia mañana mismo.Si Mismo festeja de antemano con sus amigos, quienes lejos de comprenderle le instán a celebrar la osadia con una noche de farra, baile, seducciones y insitaciones. Estallan en algarabia, a contratiempo sincopado, similar al ir y venir de un subi-baja para sacerdotizas. La velada se prolonga, los tragos fluyen y las gargantas recuperan los exhudaciones tras la danza desfigurada por la modernidad. Se disfrutan a si mismos. En algún momento decide volver a casa a recoger su equipaje; aunque en realidad requiere comenzar por empacar: había dejado sus atuendos tendidos, esperando la gracia del tiempo quien por si mismo todo secará. Ignora la hora, tan solo está conciente de su destino. Sin embargo fue mucho el tiempo pasado bajo los influjos del humor en la pista de baile, y los efectos físicos sobre el cuerpo no dejaron de surtir efectos. Despertó al final de la línea del tranvía, donde le bajan y abndonan al abrigo de la noche fria.

En un primer instante se descubre a si mismo bajo un estado de pánico; le restán apenas novneta minutos para lograr su primer acometido. Se ve desamparado, ignorante de su realidad concreta, sin sentido de dirección ni de razón. Mira la obscuridad de la bóveda celeste sin dejar de admirarse de su desholación y su aborrecimiento hacia si mismo. Implora socorro al llanto de las estrellas. Y no es la virgen quien le llama, sino uno de sus comparsas quien con la más libre serenidad le recomienda tomar un taxi a casa; le ofrece ayuda para pagarlo. Así obedece; tal como si siguiese los consejos de su entrenador, al fin y al cabo todo atleta requiere de preparación previa a una competencia. Pero la frustación le abruma, se encuentra en medio de la nada, no logra divisar ningún signo de existencia a su alrededor. El viento recita a las hojas en las copas de los árboles la delicia de la soledad. Si mismo siente derrumbarse al iluminrse sus ojos ante la visión de un par de luces, pequeñas, las cuales con el tiempo se agrandan y aproximan. Una tercera luz, amarilla, le anuncia el caracter sorprendente de la vida.

Abordo del taxi estalla en desesperación, cae en un estado de alerta hipnótica, escuchando el paso de cada segundo dejado al pasado. No les mira, tan solo les deja resbalar de su existencia en un afan por alcanzar el instante en el cual se verá en casa tomando su equipaje y partiendo al aeropuerto. El frio nocturno le susurra la delicia de la agonía ajena, se arrayana sobre sus hombros a deleitarse en un paseo condimentado con angustia amarga. Arriban a casa justo a tiempo.

En un tiempo menor al requerido por cualquier gallo para entonar su canto, embala su equipaje por si mismo marcándose el paso del tiempo, anunciándose a si mismo el tiempo restante. Bebe un respiro de serenidad e inspiración. Pero no surte efecto. Toma sus cosas, sale a la calle donde solicita la asistencia de otro taxi para llevarle al puerto aereo. No va retrasado, tiene apenas el tiempo justo; justo el necesario para preservar su estado de pseudo agonía. Mas en esta ocasión le acompaña su comparsa, su vecino, quien auyenta aquel cuasi duende arremorado sobre los hombros de Si Mismo. Le tranquiliza durante el trayecto, le acompaña hasta el mostrador de registro, y le dosifica las últimas palabras de alivio antes de conducirle a las puertas de abordaje.

Si Mismo aun no concibe la magnitud de su suerte convertida en fortuna; ciegamente aborda la aeronave y nubla su conciencia bajo los brazos de Morfeo. Hora y media más tarde despierta, mira por la escotilla y se ve con los neumáticos sobre el suelo. Una neblina semi-invernal demoró el depegué.

20a9

Octubre 7th, 2008 Posted by Arturo Herrera Colmenero | Ensalada Azul | no comments

queremos

Queremos entender los pensamientos de los demás.

Mas aún, queremos entender el pensamiento universal.

¿Sabremos entender la realidad?

¿Sabemos qué es el entendimiento?

No quiero pensar ni entender más, solo gozar.

No entiendo por qué.

Septiembre 21st, 2008 Posted by Arturo Herrera Colmenero | Ensalada Azul | no comments

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